miércoles, 8 de abril de 2015

C. J. Benito

Les acerco esta nueva entrevista que C. J. Benito ha tenido la amabilidad de concederme. 


Biografía:
Es un autor que nació en Córdoba (España) en 1975. Desde pequeño sintió una gran curiosidad por la lectura y el cine. Al cabo del tiempo, decepcionado con los finales de las películas, empezó a escribir sus propias historias. 
Cuando se le pregunta, siempre responde que él no escribe libros, escribe películas. "Me coloco los auriculares, la música adecuada e imagino mí historia". 
Después del éxito obtenido al publicar su primera novela romántica en su blog y en el foro El rincón de la novela romántica, tomó la decisión de publicar en Amazon. Su primera novela en este género es "Una semana de lujo".


¿Por qué romántica erótica? Sé que tus novelas también incluyen humor, acción, fantasía.

Una amiga me retó a escribir este género, lo hice y gustó tanto que al final se podría decir que no me dejan escribir otro mis lectoras.

¿Qué o quién puede ser disparador para inspirar una de tus novelas?

La música, según la canción que escuche me invento un tipo de historia u otro.

Me comentabas que por momentos sientes la reticencia de las lectoras a la hora de leerte ¿A qué crees que se deba esa reticencia o resistencia? 

Creo que no nos ven con la misma sensibilidad que las autoras, por otro lado el apoyo editorial es cero y por consiguiente es como si no existiéramos. Poco a poco con la ayuda de amigas me he abierto un hueco y las chicas empiezan a leerme.

¿Te defines como un hombre romántico? 

Definirme así … soy un hombre normal y corriente que tal vez tenga más sensibilidad de lo normal y me gusta ser atento con las mujeres.

En las novelas de romántica no soporto a las mujeres pavas o sumisas, las prefiero locas y divertidas. Esta frase la saqué de tu página ¿Cómo son tus protagonistas femeninas?

Locas, divertidas, mandonas, con carácter fuerte difícil de aguantar pero con un corazón romántico.

¿Cómo construyes a tus personajes, son totalmente irreales o por el contrario te centras en que parezcan seres de nuestra realidad?

Mis protagonistas masculinos a nivel inconsciente o consciente acaban adoptando facetas de mi personalidad, al menos eso me dicen las chicas que me conocen. En general no me preocupa si mis personajes son realistas o no, solo busco divertir a las lectoras.

Tienes en tus novelas títulos muy sugerentes y portadas muy bonitas ¿Todo lo haces tú?

Una extraña en mi ventana y La debilidad del marine son obra de la diseñadora Alexia Jorques el resto de las que están actualmente publicadas sí son obra mía. Por suerte ahora cuento con la ayuda de Ashley Flores para las futuras novelas.

Entre la variedad de títulos que he visto entre tus novelas, no todas me sugieren romance, dime si estoy equivocada y si todas los tienen.

C. J. Benito Relatos sobrenaturales es un recopilatorio que abarca desde terror hasta historias sobrenaturales, Deker Harrison es un thriller de acción con tintes erótico/románticos que parece gustar mucho a mis chicas. El resto si es romántica aunque no muy tradicional.

Entiendo que te guste escribir romance, pero ¿porque no y no sé si has escrito, novela rosa? ¿Piensas que la erótica enriquece tus historias?

Para ser sincero la inclusión del erotismo en mis novelas no es casual ni por seguir modas actuales, literalmente me lo pidieron mis lectoras.

Solo he leído muy buenas críticas sobre tus novelas, ¿has recibido críticas negativas?

Sí, la verdad es que muy negativas, casi me hacen desistir pero por suerte cuento con grandes amigas que siempre han estado ahí para evitar que abandonara la escritura.

Te estoy muy agradecida por tu amabilidad, bienvenido a mi blog.

Ha sido un placer.

Algunas de sus publicaciones:



C.J. Benito nos ha dejado un extracto de: "Domíname si puedes"

El viernes por la tarde Matt estaba atacado de los nervios, se tumbó en el suelo y comenzó a hacer flexiones. Forzar su cuerpo al extremo era lo único que lo relajaba, lo único que aún le hacía sentirse vivo.
Cinco años antes
—Tod reúne a los hombres, debemos salir en apoyo de una patrulla. —ordenó Matt.
Tod corrió hacia uno de los barracones y gritó a sus hombres que se pertrecharan para el combate, no tardaron en salir corriendo a medio vestir pero con todo el equipo. Matt no era un hombre paciente y ellos lo sabían. Terminaron de vestirse y equiparse y subieron a los hummers, Matt fue el último en subir al vehículo. Miró por última vez la base y tuvo un mal presentimiento.
Actualidad
Dominic esperaba con impaciencia la llegada de Matt, ardía en deseos de verlo de rodillas, dominado, sumiso, a su merced. Caminó por la suite hasta la terraza y se asomó a la barandilla, New York estaba preciosa, la nieve cubría las calles y los tejados, los edificios oscuros comenzaban a cobrar vida y miles de ventanas se encendían revelando a sus moradores.
En contra de lo que la gente creía, no tuvo una vida fácil, demasiadas tragedias, solo podía confiar en su padrastro, Bayron. Él siempre estuvo cuando ella lo necesitó, siempre, era la única persona con la que se mostraba amable... con la que era ella misma y no la mujer fría y cortante que todos temían.
Matt no dejaba de temblar, sentía vergüenza, jamás pensó que acabaría siendo un... no quería pensar en ello, lo haría y saldría huyendo como una rata.
Se acercó al mostrador de recepción y preguntó por la suite que estaba en la planta sesenta, tímidamente caminó hacia el ascensor, pulsó el botón de llamada y casi maldijo porque se abriera la puerta tan rápido.
Miró los números volar en la pequeña pantalla a medida que ascendía el ascensor, cuando se detuvo, Matt tragó saliva. Tendría que hacerse pasar por algo que no era, Malcon le dio unas indicaciones pero él no era un profesional. ¿Se daría cuenta ella? 
Salió del ascensor y recorrió el largo pasillo con angustia, no entendía por qué se sentía tan mal, no iba a meterse en mitad de un campo de batalla, solo era una mujer pero eso de que lo contrataran como si fuera una simple mercancía a manos de una mujer rica...
Tocó a la puerta y esperó pacientemente a que alguien abriera.
El tipo rubio de la oficina salió a recibirlo, lo miró con mala cara y con un movimiento de cabeza le indicó que podía entrar mientras él se apostaba en el pasillo, seguramente para evitar que nadie los interrumpiera. Aquel tipo le caía fatal, de buena gana le había saltado los dientes de un puñetazo, no llevaba bien las miradas de desprecio.
Entró dentro de la suite y miró en todas direcciones, no veía a la mujer que lo había contratado. 
—Llegas tarde y no me gusta esperar. —dijo una voz fría de mujer.
Matt se fijó en ella, estaba en la terraza con una copa de champán en la mano, mirándolo con ojos impenetrables. No podía ni imaginar qué estaría pensando o qué pretendía hacer con él.
—Desnúdate, quiero ver tu cuerpo.
Matt gruñó molesto, ya empezaba el trato de mercancía. Dejó caer la chaqueta de cuero sobre un sillón, se quitó el suéter negro y evitando mirarla lo tiró junto a la chaqueta. Se arrodilló y deshizo el nudo de los cordones de sus botas militares, luego se descalzó, se quitó los calcetines y se quedó en vaqueros.
—No tengo toda la noche. ¿Sabes quitarte los pantalones o tengo que ayudarte? —dijo ella con voz cortante.
Matt la miró con desprecio, se bajó los pantalones dejando a la vista su miembro. Ella dio un sorbo a su copa mientras se deleitaba con las vistas, tenía todo el cuerpo lleno de tatuajes, su torso musculoso la estaba haciendo enloquecer y estaba bien dotado pero lo que más le excitaba era esa mirada salvaje. Cerró las puertas de la terraza y se acercó a él, rodeándole y paseando los dedos de su mano derecha por su espalda, había algo bajo esos tatuajes, podía notar que la piel estaba más rugosa y áspera. 
—Acompáñame al dormitorio. —ordenó ella.
Matt la siguió sin prisa, su pelo rubio le caía por debajo del hombro y sus ojos verdes eran tan claros que casi parecían transparentes. No entendía por qué le había contratado, era una mujer preciosa pero cuando entró en el dormitorio comprendió la razón de necesitar sus servicios.
El dormitorio estaba vacío, en lugar de una cama en mitad de la estancia había una especie de mesa de unos dos metros de largo por uno de ancho. Matt tembló al ver las correas, no estaba preparado para eso. 
—Échate sobre la mesa. —ordenó ella.
De mala gana y ocultando su temor, Matt se subió a la mesa y tragó saliva, deseaba que todo terminara cuanto antes, jamás pensó que tendría que pasar otra vez por esa experiencia.
Ella lo miró fijamente, parecía tan turbado... Agarró su mano derecha y la ató con una correa, se acercó a su pierna y la ató, bordeó la mesa sin dejar de mirarlo. Ató la otra pierna y la mano izquierda, lo miró a los ojos disfrutando el nerviosismo de Matt.
Se alejó un poco y desabrochó la cremallera de su vestido negro de seda, tiró de él hacia abajo y se quedó en ropa interior. Llevaba puesto un collar de perlas que se balanceaba con cada movimiento de su cuerpo. Sacó una fusta de uno de los cajones de aquella extraña mesa y miró a Matt, allí acababa la delicadeza. 
Lo golpeó con fuerza en la pierna pero Matt no gritó, lo golpeó varias veces en el estómago pero él se limitó a mirarla con furia. Ella lo miró sorprendida, todos los hombres se rompían ante ella con solo un par de golpes, algunos hasta lloraban pero él parecía de acero, era inmutable.
Dejó caer la fusta al suelo y sacó un objeto que parecía un cuchillo de plata. Matt lo miró y mil  y un recuerdos acudieron a su cabeza, se retorció en la mesa tratando de zafarse de sus ataduras pero estaba fuertemente atado.
Ella lo miraba satisfecha, por fin conseguía hacerle temblar, ahora lo sometería a placer. Pasó la hoja del cuchillo suavemente por el pecho de Matt y este echó la cabeza hacia atrás, todo su cuerpo temblaba a pesar de que ella no le estaba infringiendo el menor daño.
Matt no pudo más, usó toda su fuerza para arrancar las ataduras de sus manos, se incorporó en la mesa y arrancó las ataduras de sus piernas. Saltó de la mesa y caminó hacia ella que titubeó dando unos pasos hacia atrás.
—¿Te gusta hacerme daño? ¡Zorra! ¿Crees que puedes someterme? —dijo Matt fuera de sí.
La agarró de la cintura y la atrajo hacia él, su olor lo embargó y a punto estuvo de ceder pero el odio era más fuerte que la atracción. 
—Yo también puedo hacer daño. —dijo Matt separándose de ella. 
La miró con furia, le arrancó el sujetador y contempló cómo sus bellos pechos quedaban a la vista, habría pasado horas disfrutándolos pero solo deseaba castigarla, hacerla sufrir. La agarró del brazo y la llevó hasta la mesa, le agarró la cabeza y la obligó a apoyarla contra la madera pulida. Luego usó lo que quedaba de las correas para atarle las manos a una de las patas de la mesa. 
—¿Qué se siente cuando eres tú la que está sometida?
Ella  no contestó, era la primera vez que un hombre se negaba a ser sometido, todos acababan rindiéndose ya fuera por dinero o por su belleza, todos menos él. Podía sentir como sus pezones aumentaban de tamaño hasta casi doler, su vagina estaba tan húmeda que casi creía poder llegar a un orgasmo con solo rozarla con su cuerpo. Nunca había sentido tanta excitación.
Matt introdujo un par de dedos bajo sus tanga de encaje, miró su espalda blanca, bella y seductora. 
—Este tanga parece de muy buena calidad, te ha debido de costar caro. —dijo Matt mientras se lo arrancaba. 
Ella emitió un leve gemido de placer, no podía más, lo necesitaba dentro pero jamás lo admitiría, ella era una dominadora no una sumisa.
Matt caminó hasta el salón, rebuscó en su chaqueta hasta encontrar un envase plateado, lo agarró y caminó hacia ella que lo miraba de forma extraña aunque quedaba claro que estaba excitada.
Se colocó tras ella, rasgó el envase y sacó el preservativo, se lo ajustó y la tomó por las caderas.
—Te voy a follar con fuerza para que sepas lo que es el dolor, así te acordarás de mí mañana.
Matt la penetró con brutalidad pero ella estaba tan mojada que su miembro fue recibido con demasiada suavidad, algo que le molestó, deseaba hacerle daño. 
Ella se mordía el labio inferior, a cada embestida el placer se multiplicaba, deseaba que no parara nunca, que la destrozara, aquel placer le era del todo desconocido pero ahora sabía que no podría pasar sin él. 
Matt continuó penetrándola sin miramientos mientras tiraba de sus caderas hacia él, no dejó de hacerlo hasta que ella comenzó a gemir cada vez con mayor intensidad.
Ella se agarró a la mesa, clavó las uñas en la madera y sintió como el orgasmo la llenaba dejándola exhausta y sin aliento.
Matt admiró su bella espalda, su precioso culo y estalló en su interior. Aún temblando se apartó de ella, retiró el preservativo y lo dejó caer al suelo.
—Págale a Malcon mi servicio. —dijo Matt con frialdad mientras se alejaba en dirección al salón.
Se vistió y salió de la suite. Fuera, el tipo rubio lo miró con asco, Matt se preguntó si aquella degenerada se habría acostado también con él, meneó la cabeza con asco y apretó el paso, deseaba alejarse de allí, ducharse y olvidarla.
¡Muchas gracias y bienvenido!

13 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!
    Esperamos que estés bien y te echamos de menos en el grupo :( también esperamos que vuelvas prontito ^^
    No conocíamos al autor, pero parece interesante, muchas gracias por presentárnoslo :D
    Besotes ♥
    ~Librería Lunática

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    Respuestas
    1. Gracias chicas, estoy bien, en cualquier momento regreso. Besos

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  2. Hola!!!! muy buena la entrevista, no conocia a este autor y encima es paisano mio. Y aunque no soy mucho de literatua romantica erotica puede que le eche un vistazo a sus libros.
    Por cierto, acabo de descubrir tu blog, y ya me quedo por aquí, así que tienes un seguidor nuevo.
    Te invito a visitar mi blog y a seguirme si te gusta.
    Un abrazo, nos leemos

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  3. Gostei muito de conhecer seu Blog e, a partir de agora, vou segui-la de perto.
    Adoro Livros e estou contando um pouco à respeito dos melhores que eu já li.
    Venha conhecer meu Blog, tenho certeza que vai gostar.
    http://oslivrosdaminhabiblioteca.blogspot.com.br/

    Beijos

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  4. Hola! Al principio no estaba muy convencida del autor pero ha sido leer el fragmento y me ha hechizado. Ahora mismo voy a buscar algún libro suyo! Muchas gracias por la reseña. Un beso.

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  5. Muy buena la entrevista y además el es un buen escritor. O eso he oído, aun no tengo el placer de haber leído nada de él.
    Besos

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  6. Hola guapa! Muy buena entrevista ^^ No lo conocía ^^ Un besazo y gracias por la presentación :)

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  7. Hola linda!
    sabes que me encantan estos espacios y más aun si son de erótica :)
    gracias por la entrevista y la información!
    besos :)

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  8. No conocía al autor y me ha caído muy bien jajajaja además eso de que le gusten las mujeres locas y nada sumisas..... me lo apunto, ya es hora de conocer más de este género fuera de la sumisión :)
    Besitos

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  9. Hola Corazón!
    Tienes un premio en el blog, no olvides pasar a recogerlo
    Besos XL.
    http://mismomentosderelax.blogspot.com.es/2015/05/2-premio-mejores-amigas-blogger.html

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  10. No conocía de nada al autor, pero es bueno saber algo de los escritores ^^

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  11. La verdad es que no tenía ni idea de quien era el autor, pero nunca esta de más leer y conocer nuevos.
    Un saludo.
    Radioactive Books (Cadena de Comentarios)

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  12. Me encanta como escribe Carlos. Muy interesante la entrevista y las respuestas. Enhorabuena a los dos. Besos

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